Historia

BREVE SÍNTESIS DE LA HISTORIA DEL CLUB DEPORTIVO DE PLAYA ANCHA

Rumbo al centenario de vida institucional, es lícito recordar que los inicios del club DPA fueron en un barrio floreciente y distinguido de Valparaíso de comienzos del siglo XX, con el sello británico de sus imponentes casonas, calles empedradas, tranvías y dos ascensores (funiculares) para su acceso desde y hacia el plan o centro. Allí un grupo de dieciséis jóvenes tomaron la trascendental decisión de fundar el Club Deportivo de Playa Ancha, en aquel ya memorable miércoles 15 de octubre de 1919.

Roberto Marholz, Eduardo Cabezas, Eduardo Esquivel, Toribio Aldunate, Carlos Guzmán, Indalecio Varela, Alfonso Varela, René Gutiérrez, Raúl Caviedes, Conrado Aranda, Rodolfo Marholz, Hugo Radebach, Héctor Caviedes, Humberto Daucet, Ernesto Marholz  y Carlos Coeffé procedieron a realizar la primera votación, para elegir una directiva provisional por el periodo de un mes.

Contabilizado los sufragios, Raúl Caviedes tuvo el alto honor de presidir la novel institución, gracias a la obtención de cuatro votos. Lo secundaron como secretario Alfonso Varela (6 preferencias), tesorero Rodolfo Marholz (5), capitán Indalecio Varela (3), vicecapitán Rodolfo Marholz (8).

En sus primeras décadas de ejercicio deportivo, el club ya contaba con once ramas y secciones: Fútbol, Básquetbol, Atletismo, Natación, Waterpolo, Tenis, Excursionismo, Rayuela, Tenis de Mesa, Billar y Ajedrez. Y alcanzó la significativa cifra de 1.200 socios con sus cuotas al día.

La casa definitiva de los playanchinos  fue el resultado de una incesante labor de búsqueda que culminó con la obtención, en comodato, de la manzana situada entre avenida Playa Ancha y las calles República, Municipio y Mercado. El terreno sólo contaba con una alberca circular, muy profunda, cuya agua se utilizaba para regar recintos municipales del sector. El resto era una ladera de cerro bastante pronunciada, en la cual trabajaron esforzadamente los socios, moviendo toneladas de tierra y piedras, para construir las canchas de tenis, básquetbol, futbolito y casino social. Y, paralelamente, remodelar la alberca para transformarla en piscina.

Como dice su himno, el blanco y verde fueron sus colores desde un inicio, por lo que estos se combinan en su insignia, bandera y en la vestimenta de todos sus equipos representativos.

Como hecho anecdótico, el primer himno oficial del club fue compuesto en letra por Segundo Jélvez Iturra y la música por el prestigioso compositor nacional Osmán Pérez Freire. Sin embargo, la tradición impuso otro himno creado por Bruno Muñoz, para cantarlo solo en el momento de competencias deportivas. Otra particularidad es su grito de guerra, a la usanza de instituciones inglesas, que se inicia con el consabido “Quién, quién, quién / Quién será quién”, del cual se desconoce su autoría.

La primera rama que alcanzó lugares de privilegio en la competencia regional y nacional, fue la de Natación y Waterpolo. Grandes figuras tuvo el club como la nadadora Nora Johnson Durán, campeona nacional y recordwoman sudamericana en estilo pecho y espalda, en 1935.

El Waterpolo es, hasta hoy, la disciplina que más títulos le ha brindado al club, a nivel nacional. Entre sus más grandes jugadores está Carlos Niemann Hieronymus, seleccionado chileno en los sudamericanos de Río de Janeiro, Mar del Plata, Montevideo y Santiago, en 1940. Fue convocado a los Juegos Olímpicos de Londres 1948, pero no pudo asistir por razones laborales.

La rama de Fútbol se incorporó a la Liga Valparaíso en 1922 y, desde 1932, de manera interrumpida, compite en la Asociación Alejo Barrios. Uno de sus grandes astros fue Conrado Welch Schepperd, quien luego de defender al DPA en sus series infantiles partió al fútbol profesional para jugar por Unión Española, Audax Italiano y Colo Colo. Tuvo el honor de ser seleccionado chileno en los campeonatos sudamericanos de 1935 y 1936.

El Básquetbol es parte de la historia de este deporte en Chile, pues contribuyó a la fundación de la primera asociación que tuvo el país con sede en Valparaíso, el año 1922. Ana Paredes Rosales, en los años 40 del siglo pasado, y Jasmín Micaly Castillo, en los 90 del mismo siglo, sobresalieron por su extraordinario juego y nivel de seleccionadas. Cabe destacar, entre los varones, al técnico Eduardo Cordero, biolímpico y mundialista defendiendo los colores de Chile, quien reactivó la rama en una época de difícil pasar.

La rama de Tenis, pese a contar con un número menor de practicantes, también ha contado con destacados valores como Aquiles Guajardo, Arturo Gil y Francisco Zamora, entre otros, que alcanzaron notoriedad en el medio regional y nacional.

Como muchos socios dejaron atrás su vida deportiva, un grupo de excelencia decidió forma la sección de Antiguos Socios, en 1987, siendo su primer presidente Luis Armando Gómez Soto. Posteriormente, las socias decidieron fundar la sección “Olguita González”, con el fin de realizar obras sociales en apoyo del club y la comunidad.

Actualmente, la rama más novel es la de Vóleibol, presidida por Jorge Fuentes. En un breve lapso, han competido en diversos campeonatos y alcanzado triunfos que hacen presagiar un venturoso futuro.

En el enero de 2018, los socios playanchinos decidieron que rigieran los destinos de la institución, hasta el 2020, el presidente Martín López del Fierro, el secretario Ángelo Arellano Valdés y el tesorero Patricio Guzmán Castro.

Menú de cierre